fbpx

A la escuela en matatu

Sexto día en el continente africano, qué afortunadas somos. Nos recordamos unas a otras que estamos en África, es algo tan grande para nosotras… Un fantástico desayuno nos ha dado la energía suficiente para empezar con buen pie. Subimos al “Matatu” para ir a Maramba un día más, el “Matatu” es una furgoneta que cubre rutas concretas, recorriendo las carreteras y calles recogiendo a gente para llevarles a los destinos que quieran, el vehículo tiene capacidad para unas 12 personas pero para ellos, dónde caben 13 caben hasta 23 personas, una divertidísima locura “hakuna matata-no hay problemas”. Con la música del “Matatu”, que sale de un pequeño altavoz con sonido saturado y que nos ha hecho despertarnos todavía más, llegamos a Maramba. Sabíamos que los niños bebían un vaso de leche diario, hoy les hemos podido acompañar y verlo. Los que les pagan la leche, son los propietarios de la fábrica de té, éstos además también se encargan de que las profesoras de la guardería, Purity y Agnes, cobren un salario. Las plantaciones de té se encuentran en los alrededores de Maramba y la mayoría de las madres de los niños a los que damos clase trabajan en ello, 12 horas de jornada laboral y mal pagadas. Muchos de los niños, el vaso de leche de las mañanas, es el único alimento que tienen durante todo el día.

Hoy toca jugar con yoyos, y preparar una plantación de lentejas. Las preparamos en vasitos transparentes, para que vean cómo germinan en los próximos días. Las esconden entre algodón, que humedecen, y ponen su nombre en el vasito con un rotulador. Luego les hemos contado el cuento de Caperucita Roja, ha sido toda una odisea que nos entendieran los niños, muchos de ellos todavía no entienden el inglés y Chela, nuestra acompañante, nos ha ayudado a traducirlo a swahili. Para premiar y hacerles entender el buen comportamiento, hemos colgado en la clase unas cartulinas con el nombre de los niños para que cada día pongan un punto adhesivo si se han portado bien. De esta manera, también trabajamos que los niños digan gracias cuando les premiamos.

Durante todo el día de hoy, nos ha acompañado Jacqui, una chica que trabaja en Kianda Foundation y que ha estudiado IT, nos ha ayudado como si fuera una más de nosotras.

Luego hemos tenido la suerte de tener una tertulia con Frankie la directora de Kimlea, nos ha explicado su vida y cómo inició el proyecto dentro de la fundación. Nos comentó que hace 29 años que lo empezó con el objetivo de crear una escuela de capacitación para la mujer, actualmente es una líder comunitaria en la zona. Gran parte de su trabajo consiste en viajar por el mundo para conseguir fondos para poder pagar los estudios de las niñas que estudian en Kimlea, cada alumna supone un gasto de unos 680 euros al año, ellas se pueden pagar 200 euros y los 480 euros restantes, son financiados por voluntarios y dinero que se ha ido recaudando. El día 7 hay un evento en un Golf de la zona para conseguir sponsors, nos han anunciado que vamos a ir para ayudar en lo que haga falta y conseguir que sea un éxito, toda una responsabilidad. Asombradas por la fantástica labor que se hace en Kimlea y la cantidad de gente que colabora en ello nos vamos a dormir. Kenia no deja de sorprendernos.

FUNDACIO MONTBLANC PER A LA PROMOCIÓ DE LA DÓNA utiliza cookies propias y de terceros para mejorar sus servicios y poder ofrecerle las mejores opciones mediante el análisis de su navegación. Para obtener más información sobre estas cookies y el procesamiento de los datos personales, consulte nuestra Política de privacidad y cookies. ¿Acepta estas cookies y el procesamiento de los datos personales que implica?
Más información Sí, acepto